4 jun 2011

4'33'' (John Cage, 1952)

 
      Al piano Armin Fuchs.

2 comentarios:

Sandor Krasna dijo...

¡Desconcertante! Un auténtico precipicio de la potencia creadora ante el silencio.

Rufus T. Firefly dijo...

Hola Sandor, muchas gracias por tu comentario. Efectivamente, esta pieza confronta al espectador/oyente ante el vértigo, o el precipicio, del silencio.