15 feb. 2011

Pavese (quemar a los amos)

Dalla nube alla resistenza, Jean Marie Straub & Danièle Huillet (1979)

-Mira, los dioses son los amos, son como los amos. ¿Quieres que vean quemarse a uno de los suyos? Entre ellos se ayudan. A nosotros en cambio nadie nos ayuda. (...) ¿Qué les importa eso a los dioses? (...) ¿Qué les importa eso a los amos? ¿Les has visto alguna vez venir al campo? Entonces, si antes bastaba una hoguera para hacer llover, quemar encima un vagabundo para salvar una cosecha, ¿cuántas casas de amos habrá que incediar, cuántos matar en las calles y en las plazas, antes de que el mundo se vuelva justo y nosotros podamos decir la "nuestra"?

-Son injustos los dioses. ¿Qué necesidad tienen de que se queme gente viva?

-Si no fueran así, no serían dioses. ¿Cómo quieres que pase el tiempo quien no trabaja? Cuando no había amos y se vivía con justicia, era preciso matar de vez en cuando a alguno para hacerlos gozar. Están hechos así. Pero en nuestros tiempos ya no lo necesitan. Somos tantos los que vivimos mal, que les basta con mirarnos.
Diálogos con Leucó, Los fuegos, 1947

Padre. Vede, gli dèi sono i padroni, sono come i padroni. Vuoi che vedesere brusciare a uno di loro, tra loro si aiutano. Noi invece nessuno ci aiuta. (...) ¿Che cosa l'importa a gli dèi? (...) ¿Che cosa nie l'importa i padroni? ¿Le ha mai visto venire sul campo? (...) E dunque, se una volta bastava un falò per far piovere, bruciarci sopra un vagabondo per salvare un raccolto, quante case di padroni bisogna incendiare, quanti ammazzarne per le strade e per le piazze, prima che il mondo torni giusto e noi si possa dir la nostra?

Figlio. Sono ingiusti, gli dèi. Che bisogno hanno che si bruci gente viva?

Padre. Se non fosse così, non sarebbero dèi. Chi non lavora come vuoi che passi il tempo? Quando non c'erano i padroni e si viveva con giustizia, bisognava ammazzare ogni tanto qualcuno per farli godere. Sono fatti così. Ma ai nostri tempi non ne han più bisogno. Siamo in tanti a star male, che gli basta guardarci.
Dialoghi con Leucò, I fuochi, 1947

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