2 ago. 2011

Turismo de masas (y el deseo escopofílico)

5 comentarios:

Lansky dijo...

Desde que los hijos de la clase dominante británica dejaron de hacer el Grand Tour por Europa o, como ellos dicen, El Continente, lo de turismo y de masas es redundante (y un asco que todo lo contamina, elitista que soy)

Un saludo

P.d.- Tú que eres un esteta con criterio afinado, pasate por mi blog a ver algunas de mis fotos

pe-jota dijo...

Mira me sumo al comentario anterior, que me dicen elitista, pues me da igual.

Rufus T. Firefly dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios. Dado que el "turismo" sólo puede ser de masas tenía que haber escogido otro título.
Un saludo.

Madame B. dijo...

Pues a mí me parece que se desdice usted muy fácilmente. No creo que el término "turismo de masas" sea redundante en absoluto, por suerte. Creo que casitodo viajero-visitante de tierra ajena es un turista y que siempre hay alternativas a las masas y maneras más o menos creativas de viajar, incluso en destinos relativamente transitados como la maravillosa Copenhague.

Saludos

Rufus T. Firefly dijo...

Aún a riesgo de que me considere Ud. un veleta irredento, también voy a darle la razón.

Pienso que el "turismo" es un fenómeno interesante y polémico, pues si bien se pueden rastrear sus antecedentes en las peregrinaciones está íntimamente anudado al desarrollo, el ocio y el deseo escópico, además de que supone la antítesis perfecta de la emigración.

Así que, como tal, dados sus orígenes y extensión actual, y aunque el término "turismo" está perennemente desprestigiado (todos prefieren/pretenden ser "viajeros"), podría decirse que es un fenómeno "de masas". No obstante, dentro del "fenómeno" es cierto que no es lo mismo un "viaje organizado" (que sería el epítome del 'turismo de masas'), que un viaje "por libre", como tampoco lo es el ansia por visitar/ver los hitos de una ciudad/país (como si de una competición se tratara), que pasear, como un flâneur, fuera de las usuales rutas trilladas.

No obstante, se quiera ser turista, o se pretenda ser viajero o flâneur hay un sustrato común pues es muy difícil separarse de la cámara, y aunque no se lleve, el mismo ojo entrenado actúa como tal.