25 oct 2010

Victor Hugo (retratos)

François Emile Loizeau, Portrait of Victor Hugo jeune

Paul Gavarni, Portrait of Victor Hugo, 1829

Louis Boulanger, Portrait of Victor Hugo, 1833

François Joseph Heim, Study for a portrait of Victor Hugo, c.1836


Litografía de V. Ratier, heliografía de Paul Dujardin , Portrait de Victor Hugo, 1855

François Chifflart, Victor Hugo, 1868

Walery, Victor Hugo, 1875

Léon Bonnat, Victor Hugo, 1879

Auguste Rodin, Victor Hugo, 1883

Auguste Rodin, Etudes pour de la tête de Victor Hugo, 1885

Félix Nadar, Victor Hugo sur son lit de mort, 1885

Auguste Rodin, Buste héroïque de Victor Hugo, 1897

 Felix Vallotton, Portrait decoratif de Victor Hugo

23 oct 2010

Emmanuel Lévinas (luz y vacío)

Caspar David Friedrich, Abend mit Wolken, 1824

Estamos en la luz en la medida en que reencontramos la cosa en la nada. La luz hace aparecer la cosa expulsando a las tinieblas, vacía el espacio. Hace surgir precisamente el espacio como vacío.
E. Lévinas, Totalité et infini, 1961

20 oct 2010

Odilon Redon (ojos ciclópeos)

Redon emplea en concreto el globo como la perfecta y moderna metáfora de la búsqueda espiritual y del deseo humano de trascender su existencia material. Vojtech Jirat

Yeux dans la foret, 1875


Génie sur les eaux, 1878

Vision, 1879, Litografía

L'oeil-serpent et cheval, 1880

Vision, L'oeil, 1881

 Le coeur révélateur, 1883

Portada para la serie de 8 Litografías Los orígenes, 1883

Les origines II, Il y eut peut-être une vision première, assoupie dans la fleur, 1883

Les origines III, Le polype difforme flottait sur les rivages, sorte de cyclope souriant et hideux, 1883

L'oeil au pavot, 1892

Le cyclope, 1914

Odilon Redon, Beyond the visible, Janet McKenzie.

18 oct 2010

Franz Von Stuck (universo tenebroso)

Die wilde jagd, 1889

Lucifer, 1890

Lucifer, aguafuerte, 1890

Der krieg, 1894

Wilde jagd, 1899

Inferno, 1908

Estudio para Inferno, c. 1908

12 oct 2010

Anosognosia

Odilon Redon, Oedipe dans le jardin des illusions

Es una situación patológica en la que la persona que la sufre es incapaz de darse cuenta de que padece una enfermedad o una incapacidad. El término anosognosia (sin-enfermedad-conocimiento, del griego a, prefijo privativo, y nosos, enfermedad, más gnosis, conocimiento: "desconocimiento de la enfermedad") fue empleado por primera vez en 1914 por Babinski, al presentar a la Sociedad de Neurología de París dos pacientes con hemiplejia izquierda que no tenían conciencia de su defecto motor, a pesar de conservar la vigilia y la capacidad de juicio en otros aspectos.

7 oct 2010

Hannah Arendt (La crisis de la cultura)

Lo cierto es que, de una forma u otra, todos necesitamos diversión y entretenimiento, todos estamos sometidos al gran ciclo de la vida; y es una clara hipocresía o puro snobismo social negar que podamos divertirnos o entretenernos exactamente con las mismas cosas que divierten y entretienen a las masas de nuestros conciudadanos. Ciertamente, por lo que respecta a la supervivencia de la cultura, está menos amenazada por aquellos que dedican su tiempo libre al simple entretenimiento que por aquellos otros que emplean desordenadamente su ocio en algún dispositivo del conocimiento con el único fin de mejorar su estatus social (...).

La cultura de masas aparece cuando la sociedad de masas se apropia de los objetos culturales, entonces el peligro estriba en que el proceso social (que, como todo proceso biológico, incorpora insaciable al ciclo de su metabolismo todo lo que encuentra a su paso) esos objetos resultarán literalmente devorados, consumidos y destruidos. Con ello, por supuesto, no me estoy refiriendo a la distribución masiva. Cuando libros, cuadros y fotos salen al mercado a un precio accesible y consiguen grandes ventas, esto no afecta a la naturaleza de los objetos en cuestión. En cambio, su naturaleza sí se ve afectada cuando estos objetos son alterados -reescritos, condensados, compendiados- reducidos a kitsch reproducido, o como preparación para películas. Esta operación no significa que la cultura se difunda entre las masas, sino que la cultura está siendo destruida para dejar paso al entretenimiento. El resultado no es la desintegración, sino la decadencia y aquellos que la promueven no son los compositores de Tin Pan Alley, sino una clase especial de intelectuales, a menudo cultivados y bien informados, cuya sola función es organizar, difundir y alterar los objetos culturales de manera que persuadan a las masas de que Hamlet es tan entretenido como My fair lady, y quizás igualmente instructivo (...). 

La cultura tiene que ver con los objetos y es un fenómeno del mundo, el entretenimiento tiene que ver con la gente y es un fenómeno de la vida. Un objeto es cultura en la medida en que pueda durar; la durabilidad es el justo opuesto de la funcionalidad, que es la cualidad que lo hace desaparecer del mundo fenomenológico mediante su uso y agotamiento. El gran usuario y consumidor de objetos es la vida misma, la vida del individuo y de la sociedad como un todo. (...) La cultura se ve amenzada cuando todos los objetos y cosas materiales, producidas en el presente o el pasado, son tratados como meras funciones del proceso vital social, como si estuvieran ahí sólo para completar ciertas necesidades y, precisamente por este funcionalismo, es prácticamente irrelevante si las necesitades en cuestión son de orden elevado o innoble. (...) El resultado no es, por supuesto, una cultura de masas que en puridad no existe, sino un ocio de masas que se nutre de los objetos culturales del mundo. Creer que una sociedad de este tipo será "más culta" con el tiempo y con el trabajo de la educación es, a mi parecer, un error fatal.
Between past and future, 1961, (p. 207/208), Ed. Penguin, 1993.

5 oct 2010

El leviatán

Algunas de las diferentes formas en que ha sido representado el monstruo marino bíblico conocido como Leviatán.

Herrade de Landsberg, La pesca del Leviatán (Hortus deliciarum)
fin s. XII

Lambert de Saint Omer, El anticristo sentado en el Leviatán 
(Liber Floridus), fin s. XIII

Taddeo Di Bartolo, El juicio universal, detalle de Leviatán, c.1394, Duomo de San Giminiano

Giacomo Rossignolo, Leviatán en el fresco El juicio final, 1570/80, Madonna dei Boschi, Boves

William Blake, Behemoth and Leviathan, 1805

William Blake, The spiritual form of Nelson guiding Leviathan,
c. 1805-9

Gustave Doré, Destrucción de Leviathan, 1865

Arthur Rackham, The leviathan, 1908

 Giorgio Maria Griffa, Il grande leviatano, 1995

Bo Bartlett, Leviathan, 2000

Van Arno, Leviathan harnessed by Harlow's nightie, 2006

Christopher Ulrich, Leviathan, 2007

 Michael McDevitt, Leviathan

30 sept 2010

Leviathan (Hobbes)

Non est potestas super terram quae comparetur ei, Job, XLI, 24

Portada del libro Leviathan, de Thomas Hobbes, 1651.

La atribución de la autoría del famoso grabado que ilustra la portada del libro ha sido largamente discutida entre aquellos que se la imputan Wenceslaus Hollar y, en la actualidad, los que lo hacen a Abraham Bosse. Al parecer, en el manuscrito original, copia del cual se encuentra en la Biblioteca británica, la coronada e inquietante figura humana que ocupa la mitad superior y que porta la espada y el báculo (símbolos de lo civil y lo religioso), estaba dibujado de forma que las caras humanas que lo componen aparecían de frente, al contrario de lo que ocurre en el grabado que conocemos, en el que las figuras humanas se muestran de espaldas.