30 jun 2013

Glauber Rocha (arte revolucionario)


Los manifiestos ideológicos muchas veces se confunden en lo más elemental. El peor enemigo del arte revolucionario es su mediocridad. Frente a la evolución sutil de los conceptos reformistas de la ideología imperialista, el artista debe ofrecer respuestas revolucionarias que bajo ninguna hipótesis acepten las propuestas evasivas. Y lo que es aún más difícil, es necesaria la identificación precisa de lo que es arte revolucionario útil al activismo político, de lo que es arte revolucionario lanzado a la apertura de nuevas discusiones, de lo que es arte revolucionario rechazado por la izquierda e instrumentalizado por la derecha.

En el primer caso, como hombre de cine, yo cito la película La hora de los hornos, de Fernando Ezequiel Solanas, argentino. Es un típico panfleto de información, agitación y polémica, utilizado actualmente por activistas políticos en varias partes del mundo.

En el segundo caso entrarían algunas películas del cinema novo brasileño, entre ellas mis propias películas.

Y por último, la obra de Jorge Luis Borges.

Glauber Rocha, Eztétyka del sueño (1971), en La revolución es una eztetyka, p. 136-137. Ed. Caja negra, 2010.

23 jun 2013

Grant Wood (a vista de pájaro)

Stone City, Iowa, 1930

The Midnight Ride of Paul Revere, 1931

The Birthplace of Herbert Hoover, West Branch, Iowa, 1931

Arbor Day, 1932

Death on the Ridge Road, 1935

O Chatauqua, 1935

19 jun 2013

16 jun 2013

Trenes, velocidad y vapor

Turner, Rain Steam and Speed the Great Western Railway, 1844

Camille Pissarro, Lordship Lane Station, 1871

Claude Monet, La Gare Saint-Lazare, 1877

Van Gogh, Paisaje con carro y tren al fondo, 1890

Edward Hopper, Railroad train, 1908

V. Kandinsky, Eisenbahn bei Murnau, 1909

Gino Severini, Train de la Croix Rouge traversant un village, 1915

Ernst Ludwig Kirchner, Bahnhof Königstein, 1916

Pippo Rizzo, Treno in corsa, 1929

Giorgio de Chirico, La torre e il treno, 1934

4 jun 2013

Hélio Oiticica (metaesquemas)

Pintura 9, 1959


Metaesquema, 1957

Metaesquema, 1958

Metaesquema 286, 1958

Metaesquema, 1959

 Metaesquema, 1959

31 may 2013

26 may 2013

Maj Sjöwall y Per Wahlöö (Suecia)

Albin Amelin - Arbetarcafe, 1936

Aquí en Suecia llevamos varias décadas con gobiernos pseudosocialistas que proclaman nuestra neutralidad, que es a todas luces falsa. Todo el tiempo, incluso mucho antes de la guerra fría, nuestra política exterior la han conformado personas con posturas negativas hacia el socialismo y favorables al capitalismo occidental. El famoso Dag Hammarskjöld, del que tanto se habló en su día, era una de esas personas. Su misión principal en el Ministerio de Asuntos Exteriores fue dar forma a las bases sobre las que descansaría la toma de postura política del país. Al parecer, consideró que el enemigo natural de Suecia era el Soviet socialista, y que por consiguiente, nuestro mejor aliado tenía que ser Estados Unidos. Dado que el gobierno socialdemócrata hace en realidad negocios públicos y privados en defensa de intereses capitalistas, aunque ha logrado convencer a la gente de que representa una especie de socialismo, resulta que durante toda su existencia lo que ha hecho ha sido combatir el auténtico socialismo. Ha puesto el dispositivo de inteligencia sueco al servicio de los americanos.

(...) El gobierno sueco sabía que Hitler no tenía ninguna intención de invadir Suecia, porque la consideraba una nación amiga. De todos modos, había muchos cretinos, dentro del gobierno, de la policía y del ejército, que deseaban que Suecia entrase en guerra al lado de Alemania con el señuelo del terror socialista. Pero tan pronto Rusia aplastó a los nazis en Stalingrado y fue notorio que Hitler perdería la guerra, las simpatías de Suecia se decantaron hacia Estados Unidos. Y así ha sido desde entonces. La socialdemocracia sueca ha estado engañando a las masas, durante decenios, con falsa propaganda; en realidad, lo que hacen es representar los intereses capitalistas y los cuatro cabecillas que se supone controlan a la mayor parte de los trabajadores. Es un crimen contra el pueblo, en realidad un crimen contra cada individuo en particular de los que viven en este país. Y ahora incluso han logrado que la policía en bloque participe en este crimen.

Los terroristas (Terroristerna, 1975), Ed. Versal, 1987, pags. 200 y 201. Trad. Hans Möller Soler.

16 may 2013

Van Gogh (granjas 1883)

Farmhouses, 1883

Farm in Hoogeveen, 1883

Farm with stacks of peat, 1883

Landscape with a Stack of peat and farmhouses, 1883

Farmhouses in Loosduinen near The Hague at twilight, 1883

Farmhouse at night, 1883

7 may 2013

Brecht (tiempos sombríos)

Rudolf Schlichter, Bildnis Bert Brecht, 1926

Verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.
Es insensata la palabra ingenua. Una frente lisa
revela insensibilidad. El que ríe
es porque no ha oído aún la noticia terrible,
aún no le ha llegado.

¡Qué tiempos estos en que
hablar sobre árboles es casi un crimen
porque supone callar sobre tantas alevosías!
Ese hombre que va tranquilamente por la calle,
¿lo encontrarán sus amigos cuando lo necesiten?

Es cierto que aún me gano la vida.
Pero, creedme, es pura casualidad. Nada
De lo que hago me da derecho a hartarme.
Por casualidad me he librado (si mi suerte acabara, estaría
perdido.)
Me dicen. "¡Come y bebe! ¡Goza de lo que tienes!"
Pero ¿cómo puedo comer y beber
si al hambriento le quito lo que como
y mi vaso de agua le hace falta al sediento?
Y, sin embargo, como y bebo.

Me gustaría ser sabio también.
Los viejos libros explican la sabiduría:
apartarse de las luchas del mundo y transcurrir
sin inquietudes nuestro breve tiempo.
Librarse de la violencia,
dar bien por mal,
no satisfacer los deseos y hasta
olvidarlos: tal es la sabiduría.
Pero no puedo hacer nada de esto:
verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.


A los hombres futuros (1938), Alianza Editorial, Madrid, 1984.

2 may 2013

House of cards

Thomas Eakins, The Biglin Brothers Racing, 1872

Thomas Eakins, The Biglin Brothers Racing, 1872
Mary Cassatt, Little Girl in a Blue Armchair, 1878

Mary Cassatt, Little Girl in a Blue Armchair, 1878
 
House of cards